Me hice con esta novela por las ganas que tenía de escapar de mi realidad. Evadirme por un tiempo con un relato emotivo, pero me encontré con una historia con principio abrupto y que me engancho hasta el final.
Leandra, la protagonista de esta novela, descubrirá que su historia familiar está llena de secretos. Y como si de una madeja se tratase, va tirando del hilo hasta desvelar la verdad detrás de tanto silencio y apariencia.
María Fernández-Miranda ha escrito una novela en que puedes identificarte con su protagonista, sentir ese vacío existencial en varios aspectos, que nada tenga sentido y tener que “escapar” para volver conocerte. Y a partir de ahí, Leandra nos contará su historia e irá encajando las piezas de un puzle familiar que nunca tuvo sentido. Además, se reencontrará con ella misma, con sus ilusiones y sueños, con una identidad propia.
Con una prosa fresca y directa, la autora nos lleva por esta novela en la que destaca la destreza para hacernos tangible algo como los olores. La madreselva, la bergamota, la hortensia… el lector recrea en su mente estos aromas mientras avanza en el texto y descubre, junto a Leandra, secretos que removerán el pasado y el presente.
Es un relato que nos habla de las decisiones, el camino correcto y las oportunidades.
Disfruten y joie de vivre.
