Este libro llegó a mí por una recomendación en un momento de mi vida concreto. No sabía cuánto necesitaba este libro, no había reparado en él pese a la buenas críticas y reseñas.
Y es que a veces no somos conscientes de que la vida pasa y pasan cosas en ella que te van moviendo en direcciones que jamás imaginaste. O que no habrías elegido.
Esto es lo que le paso a nuestro protagonista, el doctor Marco Carrera.
Sandro Veronesi nos presenta una novela humana en la que analiza dicha condición en muchos prismas: el amor, la amistad, la enfermedad, la muerte… Y cómo se enfrenta el doctor Carrera a los distintos acontecimientos que se le presentan. El texto tiene cierto tono costumbrista ya que cuenta la propia vida del protagonista, su evolución y entorno de una forma vívida.
La narración, como la vida, no tiene una estructura lineal y aun así estamos ante una historia coherente que nos emociona y motiva a seguir leyendo.
Veronesi conduce al lector por el relato con unos personajes sólidos y muy bien definidos, con voces propias cuando el texto lo requiere.
«Hay seres que se pasan la vida afanándose por avanzar, conocer, conquistar, descubrir, mejorar, para al final darse cuenta de que no han hecho más que buscar la vibración que los arrojó al mundo: […]. Y hay otros que, aunque estén quietos, recorren un camino largo y azaroso porque es el mundo el que se desliza bajo sus pies y acaban muy lejos de donde partieron»
La vida de Marco Carrera podría ser la de cualquiera, con sus luces y sobre todo sus sombras.
Es una historia preciosa sobre el amor, la superación, las relaciones humanas… pero sobre todo es una historia de esperanza.
Disfruten y joie de vivre.
